Ritmos

A lo largo de nuestras vidas nos encontraremos en momentos en los que creeremos estar desubicados. En los momentos duros, nuestra mente compara nuestras vidas con las de otras personas y extrae conclusiones que me atrevería a calificar como erróneas.

En numerosas ocasiones, tendremos nuestros no éxitos como fracasos. Cuando la vida se tuerce y las cosas no salen como establecía el plan, tenderemos a pensar en que nuestra vida es un desastre. Siento decirte que no, no es así.

En términos absolutos, una persona que ha obtenido un sobresaliente en un examen obtiene un resultado más exitoso que otra que ha obtenido un aprobado. Sin embargo, lo que relativiza todo esto es que en el trasfondo cada persona está viviendo vidas diferentes. Quizás esa persona con peor nota tiene menos tiempo para estudiar porque trabaja, o porque ha sufrido el fallecimiento de un familiar cercano.

Conozco gente que empezó a estudiar una carrera con 18 y que a día de hoy no ejerce o no ha terminado sus estudios. Otras personas, a priori menos competentes, empezaron a estudiar su carrera universitaria más tarde y ya están trabajando. Jugadores de fútbol que debutaron demasiado pronto y desaparecieron del mapa. Peloteros que debutaron cerca de la treintena y, sin embargo, les recordamos hoy en día. Deportistas con más calidad que otros pero que no llegaron nunca a ser nada. Gente que se ama y no son pareja. Otros son pareja pero aman a otra persona.

En otras ocasiones, la gente se ve presionada socialmente, ya sea porque no encuentran pareja o porque no tienen descendencia en forma de hijos o hijas. En cualquier caso, esos razonamientos no son ni realistas ni positivos para la salud de una persona.

Entender estos conceptos lleva tiempo y no todas las personas pueden llegar a hacerlo. Otros los entendíamos mucho tiempo atrás, pero llevarlos a la práctica es una tarea más complicada de lo que parece. Personalmente, la calma es algo que me caracteriza y por lo que estoy treméndamente satisfecho.

Considero vital que entendamos que cada persona está viviendo su propia vida, con todo lo que ello conlleva: un contexto totalmente aislado al de los demás. Vidas diferentes, momentos únicos. Tendrás personas que parezcan ir delante de ti, mientras otras parezcan ir por detrás. Pero no, cada persona está luchando su propia etapa. No has llegado tarde. No has llegado temprano. Estás en el momento ideal, el tuyo. A tu ritmo vas bien, no tengas prisa.

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